Declaración de Veronika Zonabend

Declaración de Veronika Zonabend

8 de julio de 2026

En el marco de la preparación de una delegación humanitaria internacional de mujeres a Bakú para visitar a los detenidos armenios, he enviado cartas abiertas a organismos internacionales y gubernamentales cuya participación puede ser esencial para organizar la visita y garantizar la seguridad de sus participantes.

El propósito de esta iniciativa sigue siendo exclusivamente humanitario: reunirse con la Comisionada de Derechos Humanos de la República de Azerbaiyán, visitar a ciudadanos armenios detenidos en Azerbaiyán y entregarles cartas, fotografías y objetos personales permitidos de parte de sus familias.

Por esta razón, considero importante actuar de manera abierta, a través de canales oficiales y diplomáticos.

Resulta especialmente importante garantizar la previsibilidad y la coherencia de cada etapa de la posible visita: la entrada en Azerbaiyán, el acceso a los detenidos y el regreso seguro a casa de todos los participantes. Es esencial que los participantes y sus familias comprendan que esta iniciativa se está preparando dentro de un marco oficial y con las garantías necesarias, de modo que la visita no suponga un riesgo para la vida ni la seguridad de nadie.

Con este fin, he dirigido cartas abiertas a las siguientes personas:

La Comisionada de Derechos Humanos de la República de Azerbaiyán, Sabina Aliyeva, solicitando su apoyo para organizar la visita bajo los auspicios de su oficina y crear las condiciones necesarias para que pueda llevarse a cabo;

La Presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja, Mirjana Spoljaric Egger, solicitando que el CICR considere posibles formas de apoyar, asesorar o participar en la visita dentro del alcance de su mandato;

El Primer Ministro de la República de Armenia, Nikol Pashinyan, solicitando coordinación y apoyo práctico por parte del Gobierno de Armenia;

La Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, solicitando atención diplomática y posible asistencia por parte de las instituciones europeas.

Para quienes se encuentran en detención prolongada, una iniciativa de este tipo tiene una profunda importancia. Su estado, las condiciones de su detención y su vínculo con sus familias no deben quedar sin atención ni depender únicamente de mecanismos cerrados e irregulares.

Se trata de un derecho humano fundamental: saber qué está ocurriendo con las personas que amamos, poder enviarles palabras de apoyo y hacerles saber que no han sido olvidadas.

Veronika Zonabend