Declaración de Veronika Zonabend sobre la visita humanitaria a Bakú

Declaración de Veronika Zonabend sobre la visita humanitaria a Bakú

 

La delegación humanitaria internacional de mujeres estará preparada para viajar a Bakú en cuanto se logre acordar el acceso a los prisioneros armenios y las condiciones de seguridad para sus integrantes. Somos responsables de cada una de ellas, por lo que consideramos necesario alcanzar primero estos acuerdos.

La delegación está integrada por mujeres de distintos países, reconocidas por su trayectoria pública y profesional. Su intención era visitar a todos los prisioneros armenios en el complejo penitenciario de Umbaki y entregarles cartas, fotografías y paquetes de sus seres queridos.

Desde junio de 2026, me he dirigido en varias ocasiones a la Defensora de los Derechos Humanos de Azerbaiyán. He propuesto diferentes modalidades: una visita de toda la delegación, de un grupo reducido o una visita acompañada por un representante de su oficina. También he solicitado que se acuerden las condiciones de seguridad. Lamentablemente, hasta el momento no hemos recibido respuesta.

Durante este tiempo, los medios de comunicación azerbaiyanos han publicado informaciones sobre la posibilidad de que sea detenida si viajo allí. También nos preocupa que, desde el 25 de agosto, no se permita al abogado local de Ruben visitarlo. Esperamos que esta cuestión se resuelva.

También me dirigí al Gobierno de Armenia para solicitar asistencia diplomática. Desde que Siranush Sahakyan y yo nos reunimos en el Ministerio de Asuntos Exteriores el 17 de agosto, todavía no se ha designado a ningún responsable y nuestra solicitud por escrito sigue sin recibir respuesta.

Las relaciones económicas entre Armenia y Azerbaiyán se están desarrollando, y delegaciones armenias visitan Azerbaiyán. Esto demuestra que se dan todas las condiciones necesarias para organizar una visita humanitaria. Una visita a los rehenes armenios debería incluirse en la agenda de uno de estos viajes.

Decidimos no retrasar la entrega de las cartas que la delegación debía llevar personalmente. El 1 de octubre se entregaron al Gobierno de Armenia 1254 cartas recogidas para todos los prisioneros armenios, con la solicitud de que ayudara a hacerlas llegar a Bakú. Esperamos que cada carta llegue a su destinatario. Cada prisionero debe recibir palabras de apoyo y saber que no ha sido olvidado.

Estoy agradecida a cada una de las integrantes de la delegación y a todas las personas que escribieron una carta de apoyo.

Nuestro objetivo sigue siendo el mismo: ver a nuestros seres queridos y restablecer el contacto entre los prisioneros y sus familias. Continuaremos trabajando hasta que todos regresen a casa. Entendemos que este camino puede ser largo, pero creemos que conducirá a una solución justa.

Veronika Zonabend